ACTUALIDAD
the globe

Descubre las últimas noticias, novedades y consejos en el aprendizaje de idiomas, apoyo escolar y preparación de oposiciones de la mano de THE GLOBE.

Share on facebook
Share on twitter
Share on google
Share on linkedin

NOTHING IS IMPOSSIBLE EN 6 MESES

José Luis Ortega

Coordinador de Oposiciones Docentes

Centro de Estudios The Globe

Pocas cosas hay imposibles más allá de besarse un codo o estornudar con los ojos abiertos.

Dime cuántas horas tienes disponibles para estudiar al día… serán cinco… y ¿te has puesto a multiplicar esas cinco horas por los 165 días que hay desde el 15 de enero al 23 de junio? En una cuenta rápida me salen 825 horas. Tiempo más que de sobra para prepararte las oposiciones a profesorado de secundaria, bachillerato, FP y EOI que, como cada dos años, convoca la Junta de Andalucía.

Vale, entiendo que no, que estás trabajando o eres mamá o papá y no tienes las cinco horas. Pongamos 3, pues tu pareja te ayuda con el pequeño y de 9 a 12 de la noche esas 3 horas no te las quita nadie. 495 horas… tiempo más que de sobra. Veamos la parte positiva primero, porque ver lo negativo es de gente que quiere amargarse el día, que no sabe que anteponiendo lo triste no tendrá argumentos para ver el vaso medio lleno.

La parte positiva está en las ganas que tienes y si es que llevas algunos temas ya estudiados. Por experiencia te digo que los opositores de secundaria llevan estudiados unos 45 temas los que más y que la media va con entre 25 y 30 temas. Es decir, en un año no da la cabeza para más de eso, de 25-30 temas. La probabilidad de que de las bolas que saquen salga un tema que no te sepas es muy alta llevando 45 temas. ¿Nos movemos un poco más y dejamos de quejarnos? Piensa en esa amiga que tienes y que se está preparando para jueza… Ahí lleva estudiando seis u ocho años un temario de 320 temas. Lo has leído bien. 320 temas más aburridos que un acuario de almejas. Sí, una jueza va a ganar más que tú, pero y el olor a libro, a clase o a colonias de Marc Márquez recién estrenadas tras los Reyes Magos que tienes tú cada día que entras en clase mientras ella se debate entre condenar a un posible inocente o liberar a un posible culpable. No hay color.

Cuando te pongas a estudiar piensa que tienes 4 momentos. Sí, cuatro. ¿Por qué cuatro momentos? Pues muy sencillo. Tu cuerpecillo no está para mucho después de los años que te has pegado de estudiar lo mínimo, -si es que ese es tu caso, que no quiero yo ofender a nadie-, o está, digamos, algo desengrasado. Y por eso, conociéndote como te conoces, tienes que saber no perder el tiempo.

Momento 1.
Estoy como una flor y me voy a poner a estudiar ahora mismo”. Sobre técnicas de estudio hay mucho escrito y miles de vídeos en internet que sirven para bien poco pues tu caso es particular e intransferible. Tú eres tú y con tus circunstancias. Te despistas mucho (apagas el móvil mientras estudias), el ritmo te domina (apagas el Spotify), te puede el hambre (te pones unos manises al lado)… pero no paras de estudiar durante hora y media. Sí, hora y media. El cerebro está preparado para estar a full durante este tiempo y después es lógico que empieces a desconectar un poquito. Si te pasa que es que has desconectado desde el primer momento, recuerda que no se trata de pasar allí hora y media sino de aprovechar el tiempo. Párate y pasa a alguno de los momentos siguientes. Es el momento de que hables con tu preparador para que te diga qué no deberías dejar pasar por alto de cada tema, qué bibliografía usar, cómo organizar los tiempos para encajarlo en dos horas y algo, etc. Ahí necesitas una mano, y grande.

Momento 2.
Haz casos prácticos. Ahora es cuando nos viene el triste de nacimiento (no tú, por supuesto), que nos dice aquello de: “es que yo no puedo con los prácticos de las narices”. Confía en ti y ve a clase siempre. En cada sesión te dirán qué puede hacer que tu práctico te facilite el paso al siguiente paso de las oposiciones. Y tú vas con las orejas de Dumbo a escuchar. Más tranquila en clase que una vaca en una fiesta vegana. No olvides entregar tus casos prácticos para que los corrijan y te den sugerencias de mejora. Y sigue las recomendaciones que, si no, no hemos hecho nada.

Momento 3.
Programación y unidades didácticas. Ya no estás tan flor para estar estudiando y, ahora sí, puedes dedicarte a escribir sobre el contexto, el marco legal, la metodología o copiar y pegar la parte fea esa de los criterios de evaluación o los contenidos. Ahí necesitas, de nuevo, la orientación semanal de tu preparador y hacer presentaciones orales en clase. Si no expones, difícilmente vas a hacerlo bien en el examen en junio/julio. Y de aquí a junio te da tiempo a exponer unas diez veces. Así tal cual, unas diez veces. Recuerda que en The Globe los preparadores estamos contigo hasta que te examines y eso, amiga, es un plus. Y sin cobrar nada, que tenemos corazoncito y los días de julio son de mucho nervio y no se cobra por ese último seguimiento.

Momento 4.
Me voy a hacer deporte. En serio. ¿Sabes que la marca ASICS significa Anima Sana in Corpore Sano? Pues ya puedes ponerte una pegatina de esa marca en tu ordenador y hacer deporte. Es la mejor pastilla para que las piernas tengan el riego sanguíneo debido, para que tu cabeza se libere y, al final, hasta tu entorno más cercano te lo agradecerá. Muévete. Sé feliz, sé positiva. Piensa que puedes, que muchos otros lo han sacado y no son como tú de grandes, no tienen esa fuerza de voluntad (bueno, la verdad es que a veces tenemos poca, pero luego vuelve).
Estudia. Aprovecha. Y no tardes. Estás a tiempo. Las próximas puede ser que tengas nuevos temas y te costaría un poco más trabajo arrancar después de un cambio de temario, nuevas leyes, etc.

Suerte y aquí nos tienes en The Globe para lo que quieras.

PS: No hay parte negativa. Lo siento.

Mantente informado con las noticias de

the globe

CONTACTO ¿hablamos?