Estudiar. ¿Antes o después de hacer deporte?

Combinar con éxito deporte y estudio puede ser complicado, más aún en época de exámenes. No existe una regla que funcione igual de bien para todos, pero hoy en The Globe os vamos a exponer tres posibilidades sobre estudiar antes o después de hacer deporte, para que probéis vosotros mismos cuál os funciona mejor.

1. Estudiar antes del deporte

Estudiar antes del deporte es, en cifras estadísticas, lo que le funciona a más gente. Quitarse el esfuerzo intelectual (que es sin duda el que más cuesta) y dejar para el final, a modo de “premio”, el deporte, es una fantástica manera de mantenerse motivado a lo largo del día mientras esperas ese ansiado momento en el que puedas quemar tus energías, a última hora de la tarde.

2. Estudiar después del deporte

En este caso no hablamos de pasar toda la mañana haciendo deporte para después ponerse a estudiar, porque al haber consumido todas nuestras energías en una intensa jornada de ejercicio nos costará mucho más estudiar. Hablamos de, poco después de levantarse, despertar al cuerpo con un poco de ejercicio suave de una duración no superior a media hora o 45 minutos como mucho.

Así, con el cuerpo y la mente totalmente despiertos después de un buen desayuno, un poco de deporte y una relajante ducha, nuestro cuerpo y mente estarán totalmente despiertos, preparados y listos para dedicarse a una jornada de estudio que finalizará bien cuando tus energías se agoten por completo, bien cuando termines lo que tenías planificado (lo segundo es lo ideal para mantener una buena motivación).

3. Estudiar antes y después de hacer deporte

Aunque no lo creas, hay gente a la que le funciona estudiar desde que se levanta hasta medio día, despejarse un poco haciendo deporte antes de comer y después de la digestión volver al estudio. Según aquellos a los que les funciona, la pausa para el ejercicio y la comida sirve a modo de “descanso intelectual”, y les resulta perfecto para desconectar durante un rato entre sus obligaciones académicas de la mañana, y las de la tarde.

Entonces, ¿debo hacer deporte antes o después de estudiar?

Como hemos mencionado al principio, a cada uno le funciona una cosa. Si después de examinar estas tres posibilidades descartas al menos una, prueba las otras dos (primero una durante una semana y luego la otra durante otra semana) y quédate con la que mejor te haya funcionado.

No obstante, debes tener en cuenta que si para ti el deporte no es más que un hobby, o la manera de “mantenerte en forma”, deberías escoger la rutina que más beneficie a tus resultados estudiando, y no haciendo deporte, al menos hasta que termines tus exámenes. En caso de que sí tengas objetivos deportivos personales o profesionales que cumplir, otórgales una prioridad similar a ambos para que ninguno de los dos salga demasiado perjudicado.

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